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“Él está afuera”. Una mujer pide ayuda a un empleado de banco.

Tal vez las mujeres sigan teniendo miedo a los violentos, pero no dejan de idear la manera de salirse de ese lugar aberrante.

Esto ocurrió en Brasil, cuando una mujer fue con su pareja al banco a percibir una ayuda familiar denominada “Bolsa familia”.

Fuente: Google

Debido a las restricciones por la pandemia, sólo una persona puede ingresar al banco y es así cómo esta mujer, logró entregarle un mensaje al cajero.

“¿Puede ayudarme?”

“¿Usted puede ayudarme? Violencia doméstica… él está ahí fuera”, escribió la mujer.

También acompañó la nota con una “X”, que es un símbolo que determina “violencia doméstica” y que fue lanzado en junio de 2020 para ayudar a las mujeres violentadas.

Fuente: Pixabay

“Ella estaba nerviosa y asustada. Me asusté enseguida, leí lo que estaba escrito y decidí mantener la calma para saber qué podía hacer”, dijo el empleado bancario, que prefirió mantener su identidad en reserva.

Cuando el empleado pudo reaccionar, le entregó un papel, en el que le pidió que anotara sus datos.

La mujer tenía miedo y no quería dejar su número de teléfono, porque él podía atender el llamado. No quería arriesgarse.

Mujer salva a mujer.

Después de que ella se retirara del Banco, él se reunió con sus compañeros para determinar cómo iban a ayudarla.

Decidieron concurrir a la comisaría Nº 13 de la Policía de Sobradinho, pero increíblemente, no quisieron tomarle la denuncia.

Fuente: Google

“Leyó, leyó, miró el periódico y dijo que era de la jurisdicción de Planaltina porque la mujer vivía allí. Le pregunté si no podía hacer contacto con nadie, pero yo le importaba un comino”, contó el empleado bancario. ¡Indignante!

También quisieron buscar ayuda en la Comisaria Especializada de Atención a la Mujer (DEAM), pero tampoco allí pudieron resolver el problema.

Por último, otra empleada del banco, se puso en contacto con una amiga suya que integra la Policía Militar de Planaltina.

Así, lograron que un grupo de Prevención de Violencia Doméstica, acudiera al domicilio de la mujer, en donde la encontraron con sus pequeños hijos de 5 años y un año.

Fuente: Correio

La mujer, de 27 años, reconoció que ya había pedido ayuda, pero que nadie le había tendido una mano.

Ahora, está protegida en un albergue para mujeres víctimas de violencia familiar, mientras que el hombre sigue prófugo.

Muchas veces responsabilizamos a las mujeres por no denunciar a los violentos, pero es poco lo que ellas pueden hacer si desde el Estado, no se les provee de la seguridad y la contención necesarias.