El “Estafador de Tinder” dice que es un “gentelman” y no un ladrón. “Todo es mentira”, dijo.

El último éxito de Netflix vino de la mano de Shimon Hayut, a quien denominaron “El Estafador de Tinder”.

Fuente: Google

De manera increíblemente cínica, este hombre estafaba mujeres enamorándolas y haciéndoles creer que era hijo de un acaudalado hombre de negocios, dueño de minas de diamantes.

Las mujeres se rendían a su encanto y su carisma y veían que vivía una vida de lujos que incluía hoteles cinco estrellas, fiestas, los mejores restaurantes, ropa de diseño, viajes y hasta aviones privados.

Todo esto las convencía de que Shimon Hayut (su verdadero nombre) era quien decía ser. ¡Hasta tenía un guardaespaldas!

Una vez que se ganaba la confianza de sus “novias”, este ladrón de guantes blancos les pedía dinero que ellas le prestaban ya sea en efectivo o a través de sus tarjetas de crédito.

El dinero era obviamente para financiar su vida de lujo y para, al mismo tiempo, embaucar a otras mujeres que, a su vez, le seguían dando dinero.

Fuente: Google

“Todo es mentira”.

Debido a la difusión que obtuvo la historia contada por tres de sus víctimas que aun hoy siguen pagando las deudas que este estafador les hizo contraer, Shimon no tuvo más remedio que volver a su país natal, Israel, en donde fue condenado por otros delitos que había cometido allí. Sólo estuvo en prisión cinco meses.

Obviamente, ya no pudo seguir estafando a más mujeres una vez que dejó la cárcel, pero se las ingenió para seguir viviendo a todo lujo… ¡y hasta tiene novia!

Fuente: Google

Frente a tanta mediatización y presión social, se sintió obligado (o tentado) a dar explicaciones. Pero cuando habló, nadie pudo creer lo que dijo.

“No soy un estafador. No soy un mentiroso. La gente no me conoce, de modo que no puede juzgarme”, dijo a la cadena americana ABC.

La prensa mundial juzga de “increíble” que niegue las acusaciones, cuando hay cientos de videos, mensajes de audio y mensajes de texto en los que se comprueba con toda facilidad su engaño y su propósito final: el dinero.

Fuente: Google

Una estafa de millones.

Cecilie Fjellhøy, Pernilla Sjoholm y Ayleen Charlotte, son las tres mujeres que aparecen en el documental de Netflix, pero se supone que hay muchas más.

Cecilie Fjellhøy fue la más perjudicada y no sabe cuándo podrá terminar de pagar las deudas que contrajo a pedido de Simon Leviev, como se hacía llamar, mientras le contaba que estaba siendo perseguido por terroristas.

Ella, en su desesperación por ayudar al hombre que amaba, cumplió con todas sus demandas, hasta que descubrió que todo era mentira.

Fuente: Flickriver

“Sólo era un tipo soltero”.

Simon dice que quiere “limpiar su nombre” y que todo es mentira. ¿Se puede seguir mintiendo a pesar de que las pruebas de sus engaños existen por montones?

“Quiero limpiar mi nombre y quiero decirle al mundo que todo eso es falso. Manipularon, editaron y tergiversaron todo para construir un relato sesgado. Todo lo hicieron para manchar mi nombre.”

“Yo sólo era un hombre soltero buscando chicas en Tinder”, dijo al medio Inside Edition. ¡Increíble!

La realidad, hoy.

Hoy, sus víctimas quieren justicia e iniciaron una campaña para reunir dinero. Ellas necesitan afrontar las deudas que contrajeron por la estafa.

Tinder decidió cerrar la cuenta de Simon Leviev para siempre.

Él insiste en que es inocente de todas las acusaciones y acompañado de su nueva novia, dice que dará su versión de los hechos cuando encuentre un medio de comunicación serio que quiera difundir su versión de los acontecimientos.

Fuente: Inside Edition

Sólo queda reflexionar sobre cómo es posible que alguien pueda engañar a otros de esta manera. No podemos culpar a las redes sociales, porque estafadores hubo siempre. Incluso antes de que llegara Internet a nuestras vidas.

Las víctimas del Estafador de Tinder, recibieron mucho apoyo después de que se conociera la historia, pero también otros tantos las culparon por lo sucedido.

Los interrogantes que nos deja este hecho son muchos: ¿por qué no hay legislación para poder encarcelar a estos estafadores? ¿Qué tan responsables son las víctimas? ¿Está bien culpar a las víctimas? ¿Cómo se pueden evitar estas estafas?

Fuente: Google

Y lo más increíble de todo… Simon tiene la esperanza de que Hollywood lo convoque para un programa similar a “The Bachelor”, en el que muchas mujeres se disputen su amor. ¿Lo conseguirá?