“Empiecen por darse un baño y trabajen”: Periodista argentina liquidó a mujeres que fueron a la marcha del 8M.

Todavía se sienten las repercusiones que tuvieron los fuertes dichos de la periodista argentina, Viviana Canosa, cuando se refirió a las manifestaciones que se produjeron durante el 8 de marzo, Día de la Mujer.

Como en le resto del mundo, las mujeres argentinas salieron a manifestarse en un día tan especial, que cada vez se debe reivindicar más, con el lema “la deuda es con nosotras”.

La periodista ya dio muestras de su posición al respecto en varias oportunidades y, de hecho, se declara abiertamente “antifeminista”.

Pero esta vez no se trató de diferencias de pensamiento o de concepto, sino simplemente de insultos y agravios. Los argumentos casi nunca están presentes en sus opiniones.

“Vayan a laburar”.

Durante su editorial de ese día, prácticamente dedicado por completo a este tema, la periodista arremetió con descalificaciones de todo tipo y tono.

“¿Qué es para ustedes el famoso patriarcado, muñecas? ¿Es un padre ausente, un hermano que les hizo bullying, un pibe que en el secundario no les dio bola, en la universidad no se las gar… ¿qué es para ustedes?”.

La catarata de exabruptos parecía interminable, porque eso fue sólo el comienzo.

“Les diría que empiecen por darse un baño, depilarse e ir a laburar. ¡Vayan a laburar! Nosotros laburamos todos los días para mantener las políticas populistas de género de este Gobierno. Por eso, hoy es el ‘Día internacional de la mujer verde’ y no de la mujer. ¡Nos robaron hasta eso!”.

Fuente: vivicanosaok

Dentro de su mismo discurso polémico, destacó que las verdaderas feministas, dieron su vida por trabajar.

Fuente: Perfil

120 mujeres muertas.

En marzo de 1911, 120 trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York, murieron en un incendio que se desató en la planta baja de un edificio de 10 pisos.

Muchas de ellas no pudieron salir, porque sus jefes cerraban las puertas con llave, para evitar que se llevaran algún trozo de tela que quedara sobrante.

Esto provocó que muchas mujeres murieran asfixiadas y otras aplastadas por las escaleras y las paredes, cuando cedieron al fuego.

Fuente: GettyImages

La escena de las mujeres arrojándose por los balcones con sus vestidos en llamas, era terrible. La gente pasaba y veía el horror, sin poder hacer nada.

Trabajaban en condiciones infrahumanas. “Estas mujeres no podían acercarse a hablar con el dueño, tenían que fumar a escondidas y no podían parar para comer”, explicó Jane Hodges, presidenta de la organización Remember the Triangle Fire.

“Recibían bajos salarios, trabajaban largas horas y las puertas estaban cerradas con llave, en parte, para que no salieran a hablar con los sindicalistas, que las animaban a pedir mejores condiciones de trabajo.

No tenían derechos, protección o representación laboral. Era la clásica ‘fábrica clandestina’, a un paso de la esclavitud”.

A partir de allí, las cosas comenzaron a cambiar. Como suele pasar, se necesitaron muertos para que haya un cambio. ¡Estas mujeres ni siquiera tenían derecho a comer o a un rato para amamantar a sus bebés!

Fuente: Google

Hoy, todavía hay mucho por mejorar. Todavía hay muchas mujeres que ganan menos que los hombres por el mismo trabajo. Todavía hay mucha discriminación, machismo, sexismo e injusticias.

Reivindiquemos siempre el Día de la Mujer.