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Tras perder su empleo, hizo su currículums a mano. Explotaron las ofertas de trabajo.

Quedarse sin trabajo, es una de las peores desgracias que le puede suceder a una persona y más cuando se es padre de familia.

El peso de la sociedad y del patriarcado, le exige que sea él el proveedor y cuando eso no sucede, las personas pueden caer en un pozo depresivo del que no es fácil salir.

Fuente: El Imparcial

Eso le sucedió a Ángel Medina, un trabajador de Hermosillo, México que no sólo se quedó sin trabajo, sino que casi de manera simultánea, perdió un hijo, haciendo que su depresión fuera aún más profunda.

Ángel pasaba por un momento difícil tanto en lo económico como en lo anímico, pero sabía que la vida sigue y que tenía que ponerse a trabajar para poder mantener a su familia.

Pero para ponerse a trabajar, primero tenía que encontrar un trabajo y como no tenía cómo imprimir sus currículums, decidió escribirlos a mano, de puño y letra y empezar a distribuirlos en los postes de luz de su ciudad.

Fuente: El Imparcial

El mensaje era claro y concreto.

“Busco trabajo en rancho, tengo experiencia en el manejo de ganado, también sé capar, ordeñar, señalar, hago queso y domo potros. Mi nombre es Ángel Medina, de 44 años, sin malos vicios”, decía en los cartelitos que fue distribuyendo.

Por lo general, las personas que buscan trabajo, tratan de presentar un currículum completo, con una buena presentación, en una carpeta e impreso; pero Ángel no tenía cómo hacer eso.

Grande fue su sorpresa cuando comenzó a recibir mensajes y ofrecimientos de puestos de trabajo, sólo porque muchas personas se solidarizaron con su situación y viralizaron en las redes sociales su cartel hecho a mano, sencillo y humilde.

Más de 30 mensajes incluían propuestas de trabajo que se ajustaban a las tareas que ofrecía Ángel y finalmente aceptó un trabajo en Guadalajara, para atender un negocio.

Imagen ilustrativa – Fuente: pixabay

“Uno piensa que las cosas así se van a quedar mal, pero la verdad es que no. A veces las cosas andan mal pero luego vienen las cosas buenas, así me pasó a mí”, dijo Ángel.

Es admirable la fortaleza de este hombre tan castigado por la vida y son admirables sus ganas de salir adelante. Él tiene confianza y fe en que el futuro será mejor, ahora que consiguió un trabajo.

¡Fuerza, Ángel! Deja un mensaje de buenos deseos para este humilde trabajador.