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Le regaló un auto a su empleado para que no caminara hasta el trabajo. Lo hizo por su compromiso y lealtad.

¡Estas historias no encantan! Y nos hacen renovar día a día nuestra confianza en la gente.

Eduardo Fonseca es el dueño de una vidriería en Centenario, provincia de Chubut (Argentina) y sabiendo que su empleado Franco Nuñez deseaba desde hacía mucho tiempo comprar un auto, él le regaló uno.

Eduardo dueno de la vidrieria y Franco. Fuente: Facebook @CristalesFonsecaNG.

Son tiempos duros, y Fonseca lo sabe bien. Las ventas cayeron y la situación está difícil, pero Franco quería comprar un auto para la familia y para no caminar todos los días 20 cuadras hasta su trabajo.

Un jefe como ya casi no quedan.

Hace poco, Franco estaba averiguando para comprar algún auto que le permitiera su presupuesto y entonces le pidió a su jefe Eduardo que lo acompañara.

Fuente: Facebook @CristalesFonsecaNG.

“Yo le pinché el globo, le dije que estaba algo podrido, que no le convenía y ahí se me ocurrió”, contó Eduardo.

“Yo conocía su deseo de comprarse un auto. Nunca había tenido uno. Así que me puse en campaña para conseguir uno”, agregó el jefe.

Cuando encontró el auto adecuado, lo compró. Estaba en buenas condiciones. Y así fue cómo organizó la sorpresa y citó a Franco con su familia en su casa.

¡Mira el video de la sorpresa!

Fuente: CiberPeriodismo

“Voy a ser un jefe diferente”.

Como podemos ver, Eduardo no es un empresario acaudalado. Sólo tiene un negocio que lleva adelante con mucho esfuerzo, pero él nunca se olvida de sus orígenes.

Fuente: Facebook @CristalesFonsecaNG.

“Yo fui empleado toda mi vida y dije «no voy a ser como fueron conmigo. Voy a ser un jefe diferente, más que un jefe; un líder».

Quiero que todos tiremos de la misma forma. Si yo progreso, ellos tienen que progresar conmigo. Debe haber igualdad de oportunidades. Y él es un laburante y se lo merece”, dijo Eduardo.

En la luneta del auto, dejó un cartel con una dedicatoria:

“Premio a la lealtad, compromiso, responsabilidad y al amor que le pones a tu labor. ¡Felicitaciones!”

Fuente: Facebook @CristalesFonsecaNG.

Ambos se fundieron en un abrazo y se emocionaron hasta las lágrimas. ¡Es que no todos los días se recibe un regalo así!

“Sentí mucha felicidad. Es un premio. Sentía que no me lo merecía, porque era mucho. Sentí mucha alegría. Cuando mirás en el espejo retrovisor y ves a tus hijos felices…”, reflexionó Franco, que no podía hablar de la emoción.

A Franco les dicen “Fati”, de cariño y su jefe Eduardo, sabía que nadie mejor que él, se merecía este regalo.

Fuente: Facebook @CristalesFonsecaNG.

“Fati es muy responsable, comprometido. Respetuoso con el cliente. Muy buen empleado. Es extremadamente alegre, muy compañero. Es una persona muy sensible y tiene un corazón muy grande”.

Un jefe que sabe valorar a sus empleados. ¡Felicitaciones a ambas familias!

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