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Mérida, es una persona no binaria: “No puedo fingir y sufrir toda la vida”.

Mérida Robin Masman tiene 26 años, vive en Buenos Aires y es una persona “no binaria”.

Las personas “no binarias” no se perciben ni como hombres, ni como mujeres; simplemente se consideran seres humanos.

Fuente: Mérida Masman

“Lo más simple para explicarle a alguien es: soy un ser humano. No hay que olvidarse de decirlo, porque está mucho en estas preguntas el “qué sos”. No soy “qué”, soy “quién”. No soy un hombre, no soy una mujer. Eso es ser persona no binaria”, explica en detalle Mérida.

“Uso barba, maquillaje y soy feliz”.

Mérida Masman

Recién en el año 2015, Mérida pudo poner en palabras cómo se sentía, porque desde su infancia reprimida hasta ese año, nunca pudo exteriorizar quién era realmente.

Mérida es intérprete de lenguaje de señas – Fuente: Google

Desde la niñez, sintió que no encajaba ni en un lugar, ni en el otro. Y lo más triste, fue que siempre sintió la falta de comprensión por parte de su familia.

“Mi progenitor me pegaba”.

Mérida proviene de una familia conservadora de la provincia de Mendoza, en donde la orientación sexual sólo se divide en masculino y femenino.

Fuente: Mauro Alfieri – LA NACION

Era lógico que él no encajara en el género y el nombre que le dieron al nacer. Hubo mucha resistencia tanto en su familia, como en el ámbito escolar.

Cuando habla de su padre, se refiere a él como “progenitor” y al ser un militar de las Fuerzas Armadas, podemos suponer que la relación era tormentosa.

“Era muy rare de peque, no sé cómo explicarlo, pero lo puedo resumir así: mi progenitor me pegaba para que yo me adecuara de alguna forma a lo que era “ser normal”. Es decir, lo que esperaban de una persona que nació con pene”, cuenta Mérida, en relación a su infancia.

Fuente: Mérida Masman

“En mi adolescencia, intenté ser un varón con todas mis fuerzas para encajar, ¿quién no lo intenta? Eso me hizo mucho daño”.

Niñez trans.

Hoy, Mérida es activista por los derechos de las personas no binarias y particularmente de los niños.

Fuente: Mauro Alfieri – LA NACION

Sí, hay niños no binarios que se autoperciben de una manera y de otra. Mérida quiere brindar contención tanto a estos niños como a sus familias, para que nadie tenga que volver a vivir un calvario como el suyo.

“No quiero que otres niñes pasen por lo que yo pasé”

Mérida Masman

Así fue que conoció a Eugenia, mamá de un niño trans. Ella teme que su hijo tenga que vivir situaciones de violencia, machismo e intolerancia por su condición y se unió a Mérida, para participar en la toma de conciencia.

“Como mamá, lo que más me conmueve de escuchar historias de infancias trans y no binarias, es que siempre tienen un recuerdo triste de su niñez”, dijo Eugenia.

Fuente: Mauro Alfieri – LA NACION

Claro, todos tuvieron que pasar por la incomprensión del entorno y a veces, soportar la violencia intrafamiliar.

En definitiva, Mérida y sus compañeros y compañeras; luchan para evitar la discriminación y para hacer valer el reconocimiento de los derechos.

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