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Estuvo muerto durante 20 minutos y cuando despertó dijo que vio a Jesús. Mientras lo contaba, lloraba.

Las historias de personas que estuvieron muertas durante unos minutos y que cuando regresan a la vida dicen haber visto Dios, se cuentan por miles.

Son muchos los que pasaron por una experiencia cercana a la muerte o que estuvieron clínicamente muertos durante algunos minutos y que, al regresar, cuentan que vieron una luz hermosa y que se sintieron también como nunca.

Fuente: CBS

Esto fue lo que le sucedió a Zachary en el año 2015 cuando estuvo muerto por un lapso de 20 minutos después de haber sufrido un ataque cardíaco mientras jugaba al fútbol.

“¿Qué viste Zachary?”

Este joven de Texas, tenía 17 años cuando lo declararon muerto en el hospital. Así, lograron reanimarlo y salvarle la vida, pero después de esta experiencia traumática, él ya no volvería a ser el mismo.

Fuente: CBS

Una vez que recupera la conciencia sus padres lo notaron sumamente emocionado y le preguntaron que había visto. Él respondió: “Jesús se me acercó. Puso su mano sobre mi hombro y me dijo que todo iba a estar bien. Tenía el cabello largo”.

¿Verdad o mentira?

Lo que vivió Zachary fue realmente increíble y precisamente por eso, muchos dudan de la veracidad de su relato.

Más allá de lo que cada uno crea, parece difícil que un joven invente una historia así, cuando se debate entre la vida y la muerte.

Fuente: CBS

El padre de Zachary, Billy Clements, dice que él no puede hacer nada si algunas personas prefieren creer que es todo un invento. Él cree en su hijo y confían lo que le ha contado.

Por su parte, Zachary decidió convertir esta experiencia en un hecho positivo y manifestó: “Planeo vivir todo lo que me queda de vida al máximo. Ahora valoro más el hecho de estar vivo, me he vuelto más humilde…”.

Sin duda, vivir algo tan intenso nos hace replantearnos la vida entera tanto lo pasado, como lo que aún nos resta por decir.

Seguramente, a él y a todos nos pasaría lo mismo y trataríamos de vivir al máximo y de la mejor manera posible los años que nos restan de vida.

Este joven fue afortunado porque puede contar lo que le pasó y porque vivió algo con lo que muchos sueñan toda la vida; estar en manos de Dios.

Cada uno sacará sus propias conclusiones y juzgará según como se lo dicte su corazón.

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