Una mujer no pudo tomar su vuelo, porque consideraron que su vestimenta era “obscena y ofensiva”. Al final, se disculparon.

Kayla Eubanks no pudo tomar su vuelo, porque una empleada de la aerolínea consideró que su vestimenta era “obscena y ofensiva”. ¿Algún día dejaremos de juzgar los cuerpos y el modo de vestir de las mujeres?

Kayla Eubanks no pudo tomar su vuelo, porque una empleada de la aerolínea consideró que su vestimenta era “obscena y ofensiva”. ¿Algún día dejaremos de juzgar los cuerpos y el modo de vestir de las mujeres?

¿Cómo era el famoso atuendo?

Una falda larga de color rojo y una camiseta con tirantes de color negro.

“Me expulsaron de mi vuelo, porque mis senos son “obscenos y ofensivos”. Me dijeron que los pasajeros podrían sentirse ofendidos por mi atuendo. Realmente quiero saber por qué esta compañía aérea se preocupa por mi vestimenta de esta manera.

¿Cuál sería el efecto de mi ropa en un vuelo, para mí misma, para el resto de los pasajeros o para el piloto?” expresó en su cuenta de Twitter, absolutamente indignada.

En efecto, no se puede entender de qué manera el atuendo de esta joven podría perjudicar algún aspecto del vuelo tanto para despegar como para aterrizar de manera segura.

El reglamento de Southwest Airlines en ningún momento estipula que se reserva el derecho de negar a los pasajeros ascender al avión de acuerdo a cómo se encuentren vestidos.

Para esta joven, el motivo tiene que ver con una actitud sexista, de vigilancia permanente sobre el cuerpo de las mujeres y, además, por ser afroamericana.

Una camiseta prestada.

Kayla Eubanks estaba enojada y su enojo es comprensible. De acuerdo a lo que publicó en Twitter, se la puede ver en el momento en que es retenida por la empleada de la compañía en la puerta de embarque.

Estuvo allí por más de media hora escuchando la “explicación” porque no podía abordar el vuelo, hasta que el piloto terminó por prestarle una camiseta para que pudiera embarcar.

Finalmente, pudo tomar su vuelo, pero sólo si se cubría. ¡Increíble! Una vez que el avión despegó, se quitó la camiseta, lo que provocó una discusión con la tripulación que le advirtió que, al aterrizar, tendría que hablar con el responsable de la aerolínea.

Cuando contactaron desde los medios de comunicación a la aerolínea, explicaron que la joven recibió las disculpas respondientes y que se le devolvió el costo de su billete.

“En lo que se refiere a nuestro reglamento, cada situación es diferente y nuestros empleados son responsables de la aplicación del mismo”, agregaron.

Las excusas no parecen ni sinceras ni suficientes.

¿Cómo se resuelve este conflicto?