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“No me disculparé por dejar el trabajo para quedarme con mi hijo enfermo.”

Ser madre es uno de los regalos más hermosos de la vida, para las mujeres que eligen esta “profesión” de por vida. Porque una vez que se es madre, nunca dejamos de serlo.

Pero es irónico e injusto que muchas veces las mujeres tengamos que vivir nuestra maternidad con culpa y tengamos que disculparnos por todo lo que nos sucede siendo madres.

No podemos pasar toda una vida disculpándonos por haber asumido este reto maravilloso de ser madres.

Veamos algunos ejemplos.

* Lactancia materna en público.

Sí, todavía queda gente que se horroriza cuando ve a una mujer dar de mamar a su hijo. ¿Te pusiste a pensar que eres un ser humano capaz de dar vida a otro ser humano y al mismo tiempo fabricar su propio alimento? ¡Es maravilloso! ¿Por qué hay que disculparse por eso? Al quien no le guste, que mire para otro lado.

Fuente: Google

* Llevar al niño al baño.

Esto no se trata de cuando el niño quiere ir al baño, sino de cuando tú quieres ir al baño. No queda más alternativa que llevarlo contigo. ¿Se supone que debes dejar a un niño de 4 años solo esperando a que vuelvas? No, no hace falta disculparse por eso.

* Sostener a tu hijo en brazos.

Hay un dicho que explica muy bien esto: “Qué fácil se crían los hijos ajenos”. Claro… todo el mundo cree tener la fórmula mágica de cómo se debe criar a un niño y de pronto escuchas el consejo de que no debes cargarlo mucho tiempo en brazos.

Cada mamá sabe lo que es mejor para ella y su bebé. Los consejos de la tía que tuvo 12 hijos pueden escucharse, pero no necesariamente hay que seguirlos al pie de la letra.

Fuente: Pixabay

* Compartir fotos familiares en las redes sociales.

También aquí se nos censura a las mujeres. Si compartimos muchas fotos, está mal; si no compartimos ninguna, somos mezquinas… es decir; la opinión ajena no cuenta. No debemos disculparnos tampoco por eso.

* Dejar el trabajo para estar con tu hijo enfermo.

Este punto es realmente indignante. ¿Debemos disculparnos por querer quedarnos a cuidar a la persona más importante que tenemos en el mundo? Es realmente injusto.

Algunos empleadores creen que cuidar de un niño es algo que se puede dejar “para más tarde”. Imposible. Si nuestro niño está enfermo, queremos y debemos estar con él.

Fuente: istockphoto

* Una casa desordenada.

En una casa donde hay niños, difícilmente todo sea orden y limpieza. Claro… no vivimos en la suciedad, pero no es de extrañar encontrar juguetes desparramados o picaportes pegajosos.

No, tampoco debemos disculparnos por la casa un poco desordenada cuando llega alguien. Es una casa viva en donde hay niños jugando. Nada de disculpas.

Fuente: Pixabay

* Berrinches.

Tu hijo quiere ese chocolate que vio en el kiosco a las 12:30hs y tú intentas explicarle que ya es la hora de comer y que, en todo caso, es para comer más tarde. Pero él arma un berrinche de proporciones mayúsculas porque lo quiere “ahora”.

No tienes que disculparte porque tu niño se haya encaprichado con algo. Esto es algo que ha pasado siempre y siempre seguirá pasando.

* Liberar tus emociones.

Llorar puede ser una vía de escape liberadora. Llora si sientes la necesidad de hacerlo, porque eso te quitará la angustia contenida, que no nos hace bien.

Fuente: Pexels

Ser madre es hermoso, pero también puede ser agotador. Puede ser hablando con tu madre, una amiga, tu esposo o en la soledad de la ducha… pero hazlo. No tienes que disculparte por sentir y exponer tus emociones.

¿Alguna vez te viste en la obligación de disculparte por alguna de estas cosas? ¡Cuenta tu experiencia!