fbpx

A veces, para ser un emprendedor exitoso, sólo hace falta una pieza.

¿Será cierto que sin el apoyo económico de nuestros padres no podremos llegar a nada?

¿Qué pasa con la formación, el esfuerzo y el mérito?

En esta imagen, vemos la representación de una persona que aparentemente lo tiene todo. Absolutamente todo. Pero que para lograr ser un emprendedor completo, sólo le falta tener padres ricos.

Fuente: Google

A diario vemos historias de personas que se han superado a base de esfuerzo y trabajo, pero también están los que nunca tuvieron que pasar necesidades porque nacieron dentro de familias acomodadas que les permitieron llevar adelante su propio negocio, e incluso, hacerlo crecer aún más.

Pero… ¿qué pasa con los que tienen talento, estudio y voluntad, pero que no consiguen el dinero suficiente como para empezar su propio negocio?

La meritocracia.

En esta instancia, podemos incluir el concepto de meritocracia. ¿Qué es la meritocracia? Es un concepto que entiende que los privilegios y el poder, se obtienen sólo con el mérito.

¿Y quién decide quién merece cada cosa? ¿Acaso los que ya vienen de familias ricas, merecen seguir siendo ricos? ¿Por qué? Y los que vienen de familias pobres y de trabajo, que se esfuerzan día a día trabajando… ¿No se merecen vivir mejor?

La meritocracia está fundada sobre el reconocimiento del valor de los diplomas, los títulos, la experiencia, las virtudes y las cualidades.

Fuente: Google

Estos conceptos parecen legítimos, siempre y cuando haya igualdad de oportunidades para todos: ricos y pobres, hombres y mujeres.

Pero… ¿qué sucede con quienes tienen mucha capacidad y son muy inteligentes, pero no tienen los medios para acceder a una educación superior?

Todos conocemos personas que tienen mucho talento, son muy capaces y tienen brillantes ideas, pero tuvieron que dedicar su vida a trabajar, porque vienen de familias que no contaban con recursos para vivir dignamente.

En principio, la meritocracia parece ser un sistema justo: pueden acceder a determinadas cosas, quienes se lo merezcan.

En esto, posiblemente todos estemos de acuerdo. Sin embargo, también vemos a jóvenes que jamás estudiaron, ni saben el esfuerzo que implica obtener algo, ni nunca se levantaron temprano para ir a trabajar, pero como cuentan con la ayuda de sus padres, tienen todo lo que desean sin esforzarse. ¿Se lo merecen?

Brindar oportunidades.

Ahora bien, ¿quién ofrece las oportunidades? La principal crítica que se le hace a la meritocracia, es que refuerza las diferencias entre las clases sociales.

Las clases más altas, son quienes terminan decidiendo quién merece y quién no. Y por lo general, se designan siempre entre ellos mismos.

Los que terminan siendo lo elegidos… ¿brindan oportunidades a los que no tienen acceso a la formación o a la ayuda financiera necesaria para lograr sus objetivos?

Fuente: Google

Es ahí cuando surge una clase social de “excluidos”, condenados a trabajos de bajo nivel, insalubres o mal pagos: trabajadores sin formación académica, inmigrantes, mujeres y hasta quienes ya han alcanzado una cierta edad, rechazados por el sistema laboral, que valora la juventud y no les permite reinsertarse.

¿Entre todas estas personas no podremos encontrar a alguien que pudiera convertirse en un exitoso emprendedor si le dieran la oportunidad? ¿Necesariamente para lograr algo necesita la ayuda de padres con dinero?

Y la pregunta del millón sería: ¿Todas las personas tienen lo que se merecen?

Queremos conocer tu opinión. ¿Crees que haya una solución que beneficie a todos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *