Perrito anciano recibió un regalo de sus dueños: un último paseo por la playa.

El paso inexorable del tiempo nos alcanza a todos. Y sí, también a nuestras mascotas.

Es duro ver cómo sus vidas se van apagando cuando llegan a una edad en la que ya no pueden seguir haciendo las cosas que más les gustan.

Fuente: @suzartrafa

¿Y hasta dónde somos capaces de llegar para verlos felices los últimos años de sus vidas?

Todo parece poco para devolverles la felicidad y la alegría que nos brindaron siempre. La compañía de una mascota durante años, no tiene precio.

En San Pablo, Brasil, los amigos humanos de Cazuza quisieron darle un regalo que saben que él aprecia, aunque ya no pueda demostrarlo.

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A Cazuza le encantaba ir a la playa a correr. Disfrutaba de la arena y de los días de sol cuando todavía tenía la energía para hacerlo, pero a su edad, le resulta cada vez más difícil moverse.

Cazuza tiene más de 10 años, pero sigue añorando el mar y la playa. Los dueños de Cazuza quisieron darle un poco de esa alegría a la que estaba acostumbrado y decidieron llevarlo a ver el mar, una vez más.

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Le llevaron su pequeña cama, sus frazadas para que no tuviera frío, y sus gafas, por supuesto; porque también lo protegen del sol.

Y así, rodeado de los que lo quieren, pasó una agradable tarde, respirando el saludable aire de mar.

A los dueños de Cazuza les duele pensar que el momento de separarse se acerca, pero ellos tienen los recuerdos, los buenos momentos compartidos y la tranquilidad de saber que le dieron una buena vida, llena de cuidados y amor.

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¡Disfruta de la playa, Cazuza!