Tras perder a su esposa, se encarga feliz de sus hijos. “¿Que clase de padre sería si no lo hiciera”.

Nos casamos para toda la vida, pero a veces la vida se tuerce y nuestras ilusiones y esperanzas, quedan en el camino.

Erivaldo Aparecido da Silva de Brasil, a sus 38 años, tuvo que pasar por el horror y el enorme dolor de perder a su esposa siendo ambos muy jóvenes y teniendo dos niños pequeños.

Foto: Erivaldo Aparecido da Silva

¿Cómo seguir adelante después de vivir esta tragedia?

Cuando María comenzó con dolores de estómago, jamás imaginaron que el final se precipitaría con tanto vértigo.

Su diagnóstico no era alentador y cada vez tenía que pasar más días en el hospital. Llegó un momento en el que tuvieron que hacerse a la idea de que tal vez no lograría curarse.

Foto: Erivaldo Aparecido da Silva

El momento tan temido llegó. María falleció y Erivaldo se encontró solo, teniendo que luchar contra la pena y la responsabilidad de criar a sus dos hijos.

“Ella me ayudó en todo, por mucho que tuviéramos nuestras diferencias. Una persona que realmente extraño. Lo que me quedó ahora son los buenos momentos que pasamos. Ella no quería morir delante de nadie. Cuando firmé la admisión, me despidió de nuevo y me dijo: ‘Vete y cuida a los niños’”, contó Erivaldo.

Pero una vez que pasó el golpe de la muerte de su mujer y logró asumir su pérdida, Erivaldo se concentró en sus hijos y de ellos, sacó fuerzas para salir adelante.

Y eso es lo que espera transmitir a sus niños.

Foto: Erivaldo Aparecido da Silva

“Es algo que todos sabemos que vamos a superar. Pero, de hecho, nadie acepta. A veces, preferimos ver a la persona sufriendo, en lugar de dejarla descansar, ¿verdad? Creo que descansó y estaba en paz. Dios sabe de todas las cosas. Lo que pedimos es fuerza para seguir y no rendirse”, dijo Erivaldo.

El deber de un padre.

Tal vez pueda parecer que no es noticia que un padre se haga cargo de sus hijos porque, en definitiva, es su obligación. Pero vemos a diario tantas historias de mujeres que quedan solas y que sus maridos no están ahí para ayudarlas, que cuando vemos a un hombre viudo que se hace cargo de su familia, queremos destacarlo.

En relación a esto, él dijo: “el padre es tan fundamental como la madre. Así lo pienso y lo veo. El padre tiene la misma responsabilidad que la madre. Un hijo para mí es muy importante. El tipo que abandona a su hijo no es un padre de verdad”.

Foto: Erivaldo Aparecido da Silva

Sin embargo, la vida de Erivaldo no será fácil de ahora en más. Pedro, tiene 6 años, y Cleriston, 15. Ellos necesitan a su padre, pero también le dan fuerza para continuar. Él va a luchar por ellos todos los días.

“Fácil no es. Cuidar la casa, trabajar, es complicado. Más aún en el mundo en el que vivimos hoy. Pero mi fuerza son ellos. Nos movemos de aquí para allá y seguimos. Dios me ha dado una visión maravillosa de las cosas”.

Foto: Erivaldo Aparecido da Silva

Ojalá Erivaldo sea un ejemplo para otros que se desentienden de sus familias como si fueran un par de zapatos viejos.

No podemos imaginar el dolor que debe sentir este hombre cuando su hijo más pequeño le pregunta “¿cuándo volverá mamá?”. Él sabe que sus hijos de ahora en más, sólo lo tienen a él y que tiene que estar siempre a su lado.

Le deseamos toda la suerte del mundo y le enviamos toda la fuerza que necesita para nunca bajar los brazos.