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Un indigente pedía limosna con una caja de Domino’s Pizza. El dueño lo vio y ahora trabajan juntos.

Rishi Sharma tiene varias franquicias de Domino’s Pizza en Lower Hutt, Nueva Zelanda; y un día, cuando se dirigía a su trabajo, vio a Brian “Sooty” Wallace pidiendo limosna con un cartel hecho con una de las cajas de sus pizzas.

“Cualquier cambio disponible. Dios lo bendiga”, decía su cartel.

Fuente: Supplied

Esto, inmediatamente captó su atención, y se detuvo para ofrecerle a Sooty un café y una comida caliente.

Sooty lo estaba pasando muy mal. Había perdido su trabajo como consecuencia de la pandemia y su falta de recursos era tal, que no le había quedado más remedio que vivir en la calle.

Un gesto generoso.

Rishi no pudo evitar sentirse conmovido por la historia de este hombre que estaba viviendo una situación penosa, pero que a pesar de todo tenía “una actitud abrumadoramente positiva”.

Y no lo pensó mucho más. Sintió que debía darle una oportunidad y le ofreció un trabajo en ese mismo instante.

Fuente: Supplied

Sooty estaba tan acostumbrado a la adversidad, que no daba crédito a este golpe de suerte, y era tal su emoción y sus ganas de trabajar, que, en su primer día de trabajo, llegó antes que nadie.

“Le ofrecí colaborar en el trabajo de atraer nuevos clientes para que disfruten de nuestra excelente pizza. En su primer turno, lo entrené en todos los aspectos básicos del abordaje, incluido dónde pararse fuera de la tienda y cómo sostener la tabla de manera segura”.

Un empleado en ascenso.

El dueño de la pizzería se sentía feliz por haber ayudado a Sooty, pero también por haber tenido un buen pálpito, ya que resultó un excelente empleado.

Con el correr de los días, le ofrecieron participar mayor cantidad de horas y haciendo otros trabajos.

“Aprendía rápido y decidimos capacitarlo en otras áreas importantes. Ahora también toma pedidos y es capaz de hornear pizzas perfectas.”

Fuente: RNZ

Cuando le preguntaron a Sooty cómo se sentía con su nuevo trabajo, dijo que “no podía creer lo afortunado que era, por tener la oportunidad de trabajar en Domino’s.”

“Al final del día, estoy feliz de trabajar y disfruto cada minuto”, dijo satisfecho. Por su parte, Rishi se siente afortunado de tener un negocio próspero que le permite ayudar a otros.

Dar una oportunidad.

¡Qué bueno que exista gente como Rashi Sharma! A veces los prejuicios nos llevan a creer de manera equivocada, que todas las personas que están en la calle, viven en esas condiciones porque no quieren trabajar.

Fuente: Supplied

Vemos que no siempre es así. Hay de todo en este mundo. En este caso, nos encontramos con un hombre que había caído en desgracia y solo necesitaba una oportunidad para recuperar su dignidad.

“En 48 horas pude ayudar a un hombre a pasar de estar desempleado a tener empleo, brindándole una oportunidad simple, pero que le cambió la vida.

Si bien la pizza es mi pasión, lo que más amo es estar al lado de las personas. Poder ayudar a mi comunidad y ver a los miembros de mi equipo crecer y desarrollarse es una de las cosas más gratificantes que me han pasado.

Fuente: Supplied

Al final del día, siempre pienso que el mundo está lleno de gente buena, pero si no puedes encontrar a una, entonces sé tú mismo una.”

¿Qué opinas de la buena acción de Rishi?

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